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Concurso de Novela

El 29 de noviembre cerró la recepción de obras del Premio La Bestia Equilátera de Novela. En total recibimos 804 textos, provenientes de 27 países y más e 200 ciudades. Las obras serán leídas y evaluadas por el comité de lectura, que elevará entre 10 y 16 finalistas al jurado, que elegirá al ganador. Esperamos tener novedades en el mes de marzo. Muchísimas gracias a todos por participar.

 

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La Bestia Equilátera

La editorial toma su nombre de una novela homónima que se empezó a escribir hace quince años. ¿Quién sabe cuánto tiempo más hará falta para que su autor ponga el punto final? En el otoño de 2006, cansado de esperar, un grupo de fanáticos amenazó al escritor con el célebre imperativo: "Primero publicar, después escribir". Así, decidieron aguardar el nacimiento de la misteriosa bestia editando libros con su mismo sello para mantener viva una vieja ilusión: siempre habrá alguna obra maravillosa que todavía no fue descubierta, no se tradujo o ni siquiera comenzó a escribirse. http://tienda.labestiaequilatera.com/es/ http://www.labestiaequilatera.com http://blog.labestiaequilatera.com http://twitter.com/labestiae
La Bestia Equilátera
La Bestia EquiláteraViernes, enero 19th, 2018 at 8:31pm
La Bestia Equilátera
La Bestia EquiláteraJueves, enero 18th, 2018 at 11:45pm
Revista Ñ. Virginia Cosin: "Pocas editoriales locales como La Bestia Equilátera tienen un catálogo tan sólido. Sus colecciones se componen de hallazgos, gemas escondidas. Una de esas joyas es Sombra vana de Jane Hervey"

Pocas editoriales locales como La Bestia Equilátera tienen un catálogo tan sólido. Sus colecciones se componen de hallazgos, gemas escondidas o simplemente olvidadas, como si hubieran sido confundidas con baratijas en su momento y, al rescatarlas, las estudiaran con una de esas lentes poderosas para restituirles su valor. Una de esas joyas es Sombra vana, de Jane Hervey, cuyo nombre real es Naomi Blanche Thouburn McGaw. Nació en Sussex en 1920, fue educada por un niñera y en un colegio de señoritas, y luego finalizó sus estudios en París. Durante la guerra trabajó como enfermera. Se casó varias veces y tuvo hijos con diferentes maridos. Sombra vana es su primera novela, la escribió a principios de los años 50, pero recién en 1963 salió del cajón en el que estaba confinada y fue publicada.

La novela está dividida en cuatro capítulos y cada uno corresponde a un día. En el día uno Alfred, el patriarca de la familia Winthorpe, exhala su último suspiro. En el cuarto, va al polvo en el que todos terminaremos. Eso piensa su sobrina nieta, Joanna, la única que pareciera guardar un sincero cariño por el difunto: “Para el abuelo, el último día; pronto, en unas horas, todo habrá terminado: el último rastro esparcido, enterrado. El recuerdo iría perdiendo fuerza poco a poco, igual que él había perdido la suya, día a día, mientras moría; dependería de sus mentes y sus recuerdos para revivir brevemente y, cuando también ellos hubieran muerto, pasaría a ser sólo un pedacito de papel en una botella”.

La sombra de Alfred Winthorpe se cierne sobre cada uno de los miembros de la familia como un fantasma que empieza a cobrar dimensiones monstruosas a partir del preciso momento en que su cuerpo abandona la vida y su ausencia comienza a nutrirse con la materia espesa de los temores que infundía y que su mujer, sus hijos y sus cuñadas reprimían y ocultaban.

Construida como una especie de novela de enredos elegante, cuando se la lee es inevitable pensar en la popular serie Downtown Abbey e incluso en esas comedias, que a los ingleses les encantan, en las que los rituales más tradicionales, como casamientos o funerales, dan pie a que se produzcan revelaciones inesperadas e incómodas.

En Sombra vana Hervey entona una voz fina y suave, como el hilo del gusano de seda, que queda envuelto en su propia crisálida. El narrador indirecto pasea como una cámara que sobrevuela todas las escenas que se desarrollan en la casa: las del hijo mayor, oveja negra de la familia que decidió ser artista y casarse con una vulgar actriz veinte años menor; las de la viuda, que parece mucho más aliviada que sufriente ante su nuevo estado civil después de cincuenta años de matrimonio; las del hermano que heredará la posición que ocupaba el padre de la familia; las de la ama de llaves y las de Joanna, la joven que oculta ante toda la familia el abuso al que su marido, un psicópata supuestamente encantador, la somete. Pero además, ingresa en el vaivén contradictorio de ideas y pensamientos que cada uno resguarda, en virtud de sostener las apariencias.

Nadie en la familia dice lo que piensa. El relato navega entre la superficie y la interioridad de los personajes y por momentos alcanza cumbres de gran belleza cuando consigue radiografiar las sensaciones y los sentimientos de sus personajes. (Es una ventaja que la traducción sea de Laura Wittner). Dicen que después de publicar Sombra vana la familia le retiró durante varios años el saludo a su autora. Esa honestidad que le costó (o la liberó de) los lazos familiares, se puede apreciar en la lectura.

Jane Hervey, como le gusta firmar, a sus 97 años sigue escribiendo. Su último libro se publicó en Amazon este año.
https://www.clarin.com/revista-enie/literatura/largos-dias-funeral_0_ByfZO6fVf.html
La Bestia Equilátera
La Bestia EquiláteraMiércoles, enero 17th, 2018 at 8:35pm
Hay que venir al sur
(por Mariana Enriquez para Radar libros)

Amigo y colaborador de Stephen King, guionista de Beetlejuice y autor de novelas góticas sureñas pero con un tono y sentido del humor propios, Michael McDowell viene siendo rescatado por editoriales independientes. Ahora se publica en castellano Los elementales, su mejor ficción.

Junot Díaz, el autor de La maravillosa vida de Óscar Wao, dijo una vez –la cita no es exacta pero la idea viene al caso– que los escritores de género viven en el Tercer Mundo de la literatura. No se los tiene en gran estima ni se los nombra entre los imprescindibles. Es una afirmación cierta según desde donde se la mire, pero es verdad que si hay que nombrar a autores fundamentales del siglo XX es raro que se incluya a Mervyn Peake, Shirley Jackson o Ray Bradbury. En esto no juega sólo el gusto sino una especie de reflejo que ubica a la imaginación desatada cerca del entretenimiento y la poca atención al lenguaje. Hace tiempo que estas no son características de la ficción de género pero los reflejos son difíciles de torcer. En muchos casos los autores suelen ser recompensados con la popularidad,con el redescubrimiento y, en el caso de los más jóvenes, con la aceptación, gracias a movimientos de sensibilidad propios de la época.

Michael McDowell, que nació en Alabama en 1950 y murió en Massachusets en 1999 como consecuencia de complicaciones del vih, fue un ejemplo de ese doble estándar. Hasta hace diez años, casi todos sus libros estaban fuera de circulación aunque fue el guionista de Beetlejuice (1988) y La pesadilla antes de Navidad (1993) de Tim Burton, además de la colaborar con sus grandes amigos Stephen y Tabitha King: escribió el guión de Thinner (1996), basada en la novela de Stephen y Tabitha completó su novela póstuma Candles Burning en 1996. Hace apenas seis años la editorial Valancourt, especializada en ficción gótica, de horror y de ciencia ficción, además de dedicarse a autores olvidados de ficción gay, inició la recuperación del catálogo de Michael McDowell con ocho novelas prologadas por autores como Poppy Z. Brite o Christopher Fowler.

La novela más notable de las elegidas, que acaba de publicar en Argentina La Bestia Equilátera es Los Elementales, de 1981, una fábula de horror en Alabama con todos los detalles escenográficos del gótico sureño: las familias extendidas y excéntricas, las mansiones victorianas bajo el calor y el impiadoso sol, los secretos, la empleada negra con poderes psíquicos, los fantasmas como maldición, la crueldad subyacente. La historia empieza con el funeral de Marian Savage, matriarca detestada, que antes de ser puesta en la tumba debe ser sometida al rito familiar: en el ataúd, su hijo, el elegante y adorable Dauphin, debe clavarle un cuchillo en el corazón. Es que los Savage tienen la costumbre de enterrar vivas a sus mujeres y ya han sufrido unos cuantos macabros sobresaltos en este sentido. Para relajarse después de la profanación y olvidar los últimos días de Marian, consumida por el cáncer, Dauphin parte con su mujer Leigh y su familia política a Beldame, la propiedad familiar en el golfo de Alabama. Son tres casas: una es de los Savage, otra de los McCray, la familia de Leigh, esposa de Dauphin. La tercera es una casa abandonada sobre la que avanza, lentamente, la arena. Una casa a la que todos le temen y nadie se acerca.

En estas vacaciones, sin embargo, la tensa tregua se verá rota. Es que viajan a Beldame Luker e India, padre e hija; él es el yerno de Dauphin, ella una adolescente de trece años que ya toma whisky. En esta pareja memorable aparece la sensibilidad única de McDowell: nunca lo hace explícito pero India y Luker son una unidad familiar queer, está claro que él tiene una vida en Nueva York de la que no habla con su madre borracha, la deliciosa Big Barbara y mucho menos con Lawton, su padre inescrupuloso, lobbista y político rosquero. Así las cosas, la indomable India quiere investigar la tercera casa. Y descubre que, además de la arena ahí hay seres voraces. Seres con ojos negros y pupilas blancas, con uñas que lastiman, que a veces tienen la apariencia de Martha-Ann, la hija de la empleada negra Odessa, que murió ahogada en una laguna adyacente. India les saca fotos. Los espía y los despierta a pesar de los ruegos peculiares de Odessa, quien tiene la mala suerte de poder ver el mundo de los espíritus. Y todo esto mientras se mueren de calor en casas viejas con ventiladores inútiles, Big Barbara transita una forzada abstinencia y Lawton quiere comprar el terreno para buscar petróleo.

Aunque es el sur literario con su parafernalia, el estilo de McDowell no tiene ninguna relación con el de los patriarcas góticos Faulkner o más recientemente Cormac McCarthy, ni con la intensidad emotiva de Tenneesee Williams. Él se consideraba y quería ser un escritor popular: decía que no escribía “para el porvenir”. Sus diálogos son de una ironía histérica. Cuando India se entera de que Odessa tuvo una hija y se asombra porque “no sabía que estaba casada” su abuela le dice: “No lo está y es mejor que así sea, teniendo en cuenta quién es el padre de Martha-Ann. ¡Johnny Red fue nuestro jardinero durante un año y robó mis mejores azaleas!”. La dinámica entre Luker y su hija es una delicia de afecto no convencional y él suele decir cosas como “me gustaría arrancarle los testículos y clavárselos en el paladar” acerca de su propio padre. Los Elementales tiene tanto de relato gótico de casa embrujada como de comedia: McDowell recuerda a las genialidades morbosas del autor e ilustrador Edward Gorey, también fascinado por las estéticas victorianas y eduardianas y el sentido del humor negro; o a Charles Addams, el creador de la famosa familia. McDowell, además, escribió una saga sobre un detective gay, otra (conocida como Blackwater) sobre una familia sureña, coleccionaba memorabilia mortuoria, desde ataúdes para niños hasta fotos post-mortem. Sus temas recurrentes eran las madres dominantes –en Los Elementales “se comen a sus hijos”–, las adolescentes con poderes psíquicos y la naturaleza triunfante típica del Sur, con inundaciones y vegetación que le ganan a cualquier esfuerzo humano. Los Elementales es una novela opresiva llena de inolvidables imágenes de pesadilla y también es una divertidísima sátira familiar. Con sutileza, además, es una mirada impiadosa sobre los prejuicios raciales a fines del siglo XX, más fuertes en el Sur que los huracanes y los lazos familiares.

https://www.pagina12.com.ar/88789-hay-que-venir-al-sur
La Bestia Equilátera
La Bestia EquiláteraMartes, enero 16th, 2018 at 9:56pm
5 datos curiosos sobre Kurt Vonnegut
(Por L. E. Martín para el sitio Blastingnews)

Este año será el onceavo sin Kurt #vonnegut. Once años sin una de las voces más ácidas y geniales de la literatura norteamericana del siglo XX.

Kurt Vonnegut es uno de esos escritores que, aunque conocidos, no parece haber tenido el calado que se merecería. Fumador empedernido, cuentista genial, humanista, ecologista, cínico, anti-belicista… son muchos de los adjetivos que podrían definirle y, a la vez, no hacerle ninguna justicia.

En España está siendo cada vez más conocido debido a una serie de editoriales que están empezando a traducir y publicar su obra desde hace unos años, pero sus novelas llevan dando vueltas por el mundo desde mediados de los años 50.

Pero, ¿quién es Kurt Vonnegut?

He aquí una serie de datos sobre él:
1. Luchó en la II Guerra Mundial, fue capturado por los nazis y sobrevivió el bombardeo a Dresde (Alemania)

Vonnegut se alista a los veintipocos años en el ejercito norteamericano y es enviado al frente europeo. En 1944, formando parte de una avanzadilla de la 106 División de Infantería de los Estados Unidos, es capturado por los nazis tras quedar aislado de su pelotón durante la batalla de las Ardenas y es enviado, junto a otros prisioneros, a la ciudad alemana de Dresde donde se es obligado a trabajar en una serie de fábricas.

Por su condición de prisioneros de guerra, a los soldados aliados capturados se les obliga a dormir en el sótano de un matadero a las afueras de la ciudad. Este hecho es relevante pues, gracias a estar bajo tierra, sobreviven al bombardeo de la ciudad por parte de la aviación aliada que, debido al compuesto utilizado en las bombas (un antecesor del napalm) y las corrientes de aire que hubo entre los días 13 y 15 de febrero, produce un remolino de fuego que convierte en cenizas gran parte de Dresde.

Tras el bombardeo Vonnegut y el resto de prisioneros son obligados a buscar cadáveres entre los restos de la ciudad y a enterrarlos.

En 1945 es liberado por las tropas soviéticas y enviado de vuelta a EEUU donde es condecorado.

Estos hechos marcarán al escritor para siempre y, desde entonces, en la mayoría de sus obras hay un claro carácter antibelicista. Siendo su obra más conocida (y que le lanza a la fama) Matadero Cinco o la cruzada de los inocentes, un libro que trata sus experiencias como soldado y prisionero de guerra desde el punto de vista de un soldado que, años después, es abducido por unos curiosos extraterrestres, los Trafalmodianos.

Matadero Cinco es considerado uno de los mejores #Libros antibelicistas que se han escrito.
2. Sus libros estuvieron prohibidos durante muchos años en algunos colegios de Estados Unidos

Matadero Cinco, su obra más reconocida, fue prohibida en bastantes colegios de Estados Unidos, llegándose incluso a quemar una serie de ejemplares de ella por orden de un director de un instituto de Dakota del Norte.

Este hecho siempre molestó a Vonnegut, quien llegó a escribir a aquellos que le censuraban diciéndoles que en realidad “no habían leído su obra”, ya que en ese caso no la habrían censurado.
3. Crea una religión en la que predomina el absurdo en una de sus novelas

En su cuarta novela, Cuna de Gato (1963), crea el bokononismo una religión imaginaria creada por el sabio Bokonon en la cual primaba el absurdo. Según el libro de Bokonon, este crea la religión en la isla de San Lázaro para hacer que sus habitantes se sintiesen libres y rebeldes al hacerles creer en algo prohibido y así fuesen capaces de soportar las penurias que sufrían bajo la dictadura que les gobernaba.

Alguno de los enunciados de la religión, recogidos en el libro prohibido de Bokonon son “Todas las cosas verdaderas que estoy a punto de contarles son una insolente mentira.” O “¿Qué puede esperar un hombre sensato de los hombres [o humanidad] del planeta, dadas las experiencias del último millón de años?”

Cuna de Gato cuenta la investigación de John acerca del invento más temible del Doctor Felix Hoenniker, uno de los padres de la bomba atómica, el ice-9, capaz de convertir cualquier líquido en hielo.
4. Fue presidente honorario de la Asociación Humanista Americana

Vonnegut fue siempre un defensor de la humanidad y sus peculiaridades. Toda su vida fue un firme seguidor de la Unión estadounidense por las Libertades Civiles y llegó a ser presidente honorario de la Asociación Humanista Americana, o en sus palabras:

“Yo soy presidente honorario de la sociedad humanista americana, habiendo seguido al gran escritor de ciencia ficción Isaac Asimov en esa capacidad totalmente sin función. Nosotros los humanistas nos comportamos tan bien como podemos, sin recompensas ni castigos en otra vida”.
5. Su tesis doctoral analiza la forma en la que los cuentos se estructuran

Vonnegut comenzó estudiando Bioquímica, aunque abandonó dichos estudios para alistarse en el ejército. Tras la guerra comienza a estudiar Antropología Social y Cultural, siendo rechazada su tesis “On the Fluctuations between Good and Evil in Simple Tales” en 1946. En dicha tesis Vonnegut clasifica distintos cuentos y su evolución en un eje de “buena suerte” y “mala suerte”

http://es.blastingnews.com/ocio-cultura/2018/01/5-datos-curiosos-sobre-kurt-vonnegut-002288101.html
La Bestia Equilátera
La Bestia EquiláteraLunes, enero 15th, 2018 at 1:12pm
Tenemos a la ganadora de 'Los Elementales' de Michael McDowell, y Cuna de gato de Kurt Vonnegut
La ganadora es Nathalie Greff-Santamaria

Muchas Felicitaciones!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Gracias a todos por participar y pronto habrá nuevos sorteos!!!!!!!