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Concurso de Novela

El 29 de noviembre cerró la recepción de obras del Premio La Bestia Equilátera de Novela. En total recibimos 804 textos, provenientes de 27 países y más e 200 ciudades. Las obras serán leídas y evaluadas por el comité de lectura, que elevará entre 10 y 16 finalistas al jurado, que elegirá al ganador. Esperamos tener novedades en el mes de marzo. Muchísimas gracias a todos por participar.

 

@labestiae#PremioNovelaLaBestiaEquilatera

Músico, escritor y bloguero argentino. Bob Chow, Premio de Novela de la editorial La Bestia Equilátera 2015.… twitter.com/i/web/status/8…

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La Bestia Equilátera

La editorial toma su nombre de una novela homónima que se empezó a escribir hace quince años. ¿Quién sabe cuánto tiempo más hará falta para que su autor ponga el punto final? En el otoño de 2006, cansado de esperar, un grupo de fanáticos amenazó al escritor con el célebre imperativo: "Primero publicar, después escribir". Así, decidieron aguardar el nacimiento de la misteriosa bestia editando libros con su mismo sello para mantener viva una vieja ilusión: siempre habrá alguna obra maravillosa que todavía no fue descubierta, no se tradujo o ni siquiera comenzó a escribirse. http://tienda.labestiaequilatera.com/es/ http://www.labestiaequilatera.com http://blog.labestiaequilatera.com http://twitter.com/labestiae
La Bestia Equilátera
La Bestia EquiláteraLunes, octubre 16th, 2017 at 9:11pm
César Aira: "El verdadero lujo de nuestra civilización es el arte"
(entrevista para La Jornada, México de Mónica Mateos-Vega)

La literatura es la reina de las artes, afirma el escritor argentino César Aira (Coronel Pringles, 1949), quien en su juventud quiso ser rockstar, cineasta o, de perdida, pintor de cuadros del género pop art, pero "no tenía oído musical ni talento para el dibujo y la pintura; tampoco podía hacer cine. Así, lo único que me quedó fue mi cuaderno y mi lapicero", recuerda.

De visita en México para presentar sus recientes libros Entre los indios y La liebre (publicados por Ediciones Era), el narrador explica en entrevista con La Jornada haber dejado atrás esa idea que lo acompañó al principio de sus letras, que sólo se había dedicado a escribir porque no pudo hacer aquellas cosas que más le gustaban.

Fue el tiempo, añade, el que le hizo darse cuenta de que no era así, "porque con la literatura he hecho mi cine, mis artes plásticas, mi música, mi todo".

Una obra "impredecible"

Con más de medio centenar de libros publicados, como novelas, ensayos y textos que oscilan entre ambos géneros, Aira se encuentra desde hace un par de años en las ternas de candidatos al Premio Nobel de Literatura.

Su obra es "impredecible", dicen algunos críticos que insisten en catalogarlo. El autor simplemente sonríe y habla de su materia prima: la imaginación, "que es básicamente visual. Cuando se me ocurre algo para un relato, lo veo; eso hace que la prosa y el estilo de escritura sean lo más simple y claro posibles, pues quiero que el lector vea lo que veo. Los juegos lingüísticos no son lo mío, se oscurecería la transparencia que quiero lograr."

A los estudiosos literarios, continúa, “les es más fácil definir un libro o dos, no el conjunto de mi obra, porque siempre estoy buscando cosas nuevas, renovarme, no aburrirme, probar. Hay una buena dosis de insatisfacción en lo que escribo y la sensación de que me quedé corto, de que pude haber hecho más o que no cumplí la promesa de ser el gran escritor. Por eso, cada vez trato de hacer algo distinto para ver si acierto alguna vez.

"Pero hay una constante: el juego de la imaginación y un cierto tono liviano que suele hacerse humorístico, más bien irónico, distanciado, el no tomarse las cosas en serio, el no tener miedo a la imaginación desbordada, al contrario, a veces siento que me pude haber disparatado más. No me interesa en lo más mínimo la corrección política".

El autor de ficciones como El pequeño monje budista cuenta que comenzó a escribir porque fue un niño lector, "como casi todos los escritores que nos vamos transformando así. Ahora se habla mucho de la industria del lujo, hay carteras o perfumes carísimos, pero el verdadero lujo de nuestra civilización es la materia artística, entre ellas, la literatura, ese es el gran lujo que podemos darnos".

Como muchos de sus libros, Entre los indios es una "novelita" de apenas 100 páginas, un condensado de humor y reflexiones en torno a temas como la cultura, el deseo, la inteligencia, el mal o la existencia del hombre.

Uno de los protagonistas es Pillán, un diablo tonto, explica, "al que los mapuches vencen con gran facilidad, con su sabiduría popular. En este caso los indios se muestran indiferentes ante él, de hecho ni notan su presencia cuando se va transformando en distintas figuras. Escribir esas cosas es un placer, porque hay que inventarlo, verlo y después trabajarlo con una artesanía bastante fina para que el lector vea también las escenas que son casi cinematográficas."

Si tenemos un Messi y un Papa...

–¿Concibe hoy su vida sin escribir?

–No... no... no. Siempre escribí por placer, aun sin pensar en posibles publicaciones. A lo largo del tiempo escribir se transformó en parte de mi rutina cotidiana. Ahora, a mi edad, cuando comienzo a sentir que ya no tengo la misma energía mental de antes, lo cual es natural, el olvidar nombres y palabras, he pensado que voy a comenzar a escribir menos bien. Pero voy a seguir haciéndolo. Si hay una decadencia, la voy a disfrutar.

"Ha cambiado un poco mi forma de escribir. Antes tenía más confianza en mí mismo, en cuanto terminaba de escribir algo estaba ya listo para ser publicado. Ahora no. Lo rescribo, vuelvo atrás, cambio. Esa insatisfacción que antes sentía con el libro ya publicado, ahora la siento mientras escribo, no me doy por contento. Por eso una técnica que uso es prometerle a un editor un libro, pongo una fecha, y sólo así dejo de rescribir."

César Aira recibió una beca Guggenheim en 1996, el premio a la Trayectoria Artística del Fondo Nacional de las Artes de Argentina en la categoría Letras de 2013 y fue nombrado por el gobierno francés Chevalier dans l’Ordre des Arts et Lettres. También obtuvo el premio Roger Caillois para autores latinoamericanos en 2014 y el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes del gobierno de Chile le otorgó el Premio Iberoamericano de Narrativa Manuel Rojas 2016.

Al comentar acerca de la llegada de un posible Nobel (galardón que se fallará en octubre), bromea: "Sí, bueno, a los argentinos les gustaría, porque somos mucho de lucirnos ante el mundo, entonces, si ya tenemos a Messi y tenemos un Papa, pues nos falta... ¡ah, qué loco!", y suelta la carcajada.

http://www.jornada.unam.mx/2017/09/13/cultura/a03n1cul
La Bestia Equilátera
La Bestia EquiláteraLunes, octubre 16th, 2017 at 2:37am
La Bestia Equilátera
La Bestia EquiláteraDomingo, octubre 15th, 2017 at 9:19pm
La Bestia Equilátera
La Bestia EquiláteraDomingo, octubre 15th, 2017 at 12:34am
"Sombra vana", de Jane Hervey. Un mundo de hipocresías y apariencias
(Carlos Roberto Morán para su blog Noticias desde el sur)

“¡Señora… señora! La enfermera me pidió que le avisara que el coronel falleció tranquilamente mientras dormía a las dos y media de la madrugada…”. De esta manera comienza la novela de la autora inglesa Jane Hervey. Un comienzo, diría el lector, poco elocuente aunque se hable de un deceso. Pero se trata de lo aparente, de un falso mar en calma.
Porque ese informe casi neutro se lo están dando a la flamante viuda del muerto, quien se entera del deceso de su marido varias horas después, a pesar de vivir en la misma casa. Pero sin haber pasado la noche al lado del moribundo.
Hervey plantea así, desde los comienzos del relato, que la historia se desarrolla en un ámbito en el que las emociones se hallan arrinconadas, sino extintas. El lector lo irá comprobando a medida que vaya tomando conocimiento de cómo piensan y actúan quienes componen el clan familiar: la viuda, los tres hijos del difunto (dos de los cuales están casados y se presentan con sus respectivas mujeres), una nieta un tanto rebelde, también casada, y algunos personajes más.

La novela se despliega en apenas cuatro jornadas, las de los días de velatorio que demandarán para que la población que vive próxima a la gran finca de Derbyshire se despida de quien fuera el patriarca del clan, el coronel Alfred Winthorpe, un terrateniente de comportamiento despótico que despertó más temor que afecto entre los suyos.
No lo hay en Mary, la anciana viuda (“Nunca más tener que darle el beso de las buenas noches, después de cincuenta y tres años de tener que besarlo”). Ocurre también con los hijos: Jack, el mayor, que ha sido desplazado de lo que llamaríamos “el poder” en la familia, por sus hermanos menores, tanto por haberse casado con una joven y bella actriz, Laurine, despreciada por no pertenecer a una determinada clase social, como por el hecho de haber buscado la independencia a través de sus trabajos pictóricos, con escaso suceso. Y es la “colusión” permanente y al mismo tiempo soterrada entre Jack y Harry y Brian la que prevalecerá a lo largo de las cuatro jornadas, antes que el dolor por la pérdida del progenitor.

También tendrá mucho que ver el “qué dirán”, las formalidades sociales a las que todos están atentos, especialmente Brian, quien reclama coches especiales para el traslado a la iglesia de los restos de su padre: “El viejo era toda una personalidad en el condado”, Oficial de la Orden del Imperio Británico y Juez de Paz, les recuerda, les remarca, a sus hermanos por lo que exige exhibicionismo y boato.

Distinta resulta Joanna, nieta del coronel, quien a diferencia del resto se encuentra conmovida por su muerte, quizás porque su abuelo la trataba con una dulzura que negaba al resto. También tiene otra actitud hacia las convenciones victorianas que encorsetan a su familia, dado que ha heredado el carácter díscolo de su madre (muerta a temprana edad) y, más aún, porque tiene un amante y se encuentra bastante dispuesta a romper su matrimonio con Tony, un hombre mayor al que ha empezado a odiar. El momento del fallecimiento de su abuelo coincide con su decisión de romper con tabúes y tradiciones para hacer vida común con su amante, un joven de su edad.

El escándalo.

Hervey se llama en realidad Naomi Blanche Thoburn McGaw y nació en 1920 en el seno de una familia similar a la que presenta en su novela. Fue educada en su casa por institutrices y más tarde enviada a París para completar su formación. Escribió “Sombra vana” en los ’50 (los sucesos del relato acontecen por esos años), pero la mantuvo inédita hasta 1963. Cuando la dio a conocer parte de sus familiares le retiraron el saludo porque se vieron demasiado identificados con los personajes de la novela. Es muy probable que ella se haya visto reflejada en Joanna, una rebelde avant-la-lettre, quien con sus actitudes liberales anticipaba los cambios culturales y hasta sexuales que irían a producirse años más tarde.
Hervey-Thoburn McGaw se casó muy joven, pero también terminó con su matrimonio a los pocos años y tuvo nuevas parejas. Es madre de tres hijos y “Sombra vana” fue su única novela, recuperada dos años atrás en Gran Bretaña, cuando la autora tenía ya 95 años.

En su historia, la autora evita las estridencias. Todo está sugerido y bien dosificado. El lector advertirá que de una u otra manera en esos personajes tan “encorsetados” en y por sus antiguos valores elitistas prevalecen las frustraciones, el autoengaño, la ausencia del menor atisbo de felicidad.

Los cuatro días que durará el funeral añadirán tensión a la de por sí existentes, porque sólo después de concluidas las ceremonias fúnebres conocerán el testamento del anciano coronel quien, además de despótico, era arbitrario. Hervey describe esos momentos, “juega” con el constante roce de temperamentos y ambiciones disímiles, sabe cómo hacerlos confrontar y exponerlos al lector con sus nítidas luces y sombras.

Excelente rescate el de “Sombra vana” y el de una autora sutil y compleja. Su lectura hace lamentar que Hervey no haya seguido con lo que bien podría augurarse como una singular carrera literaria.

Fragmento del Salmo 39: “Ciertamente el hombre pasa como una sombra vana y así en vano se conturba; atesora y no sabe para quién congregará aquellas cosas”.

http://morannoticiasdesdeelsur.blogspot.com.ar/2017/10/sombra-vana-de-jane-hervey-un-mundo-de.html

http://tienda.labestiaequilatera.com/es/literatura-extranjera/83-sombra-vana.html
La Bestia Equilátera
La Bestia Equilátera compartió el video de Waldhuter Libros.Viernes, octubre 13th, 2017 at 5:14am
La Bestia Equilátera
Waldhuter Libros
El CM se enamoró de esta editora que cuenta cuentos. Irene de Lata de sal. No se lo pierdan!